Subsaharianos en el CIE de Aluche en 2013

La Aso­ciación Karibu ha pre­sen­ta­do en fecha 12 de junio el informe cor­re­spon­di­ente a 2013 sobre la situación de los sub­sa­har­i­anos en el CIE de Aluche. Este informe ha sido elab­o­ra­do con los datos obtenidos de las vis­i­tas efec­tu­adas por los vol­un­tar­ios de Caribú: 303 per­sonas vis­i­tadas en 2013, de las que la may­oría son hom­bres (91% frente a 9% de mujeres).

Algunos datos rel­e­vantes del informe:

Las per­sonas vis­i­tadas proce­den de 30 país­es de África, sien­do los más rep­re­sen­ta­dos Sene­gal, Mali y Nige­ria (56%); se ha apre­ci­a­do un incre­men­to de nacionales de Mali.

Un 40% de las per­sonas vis­i­tadas viv­en en España hace más de cin­co años, y un 10% más de diez años.

Se encon­tra­ba inter­no con orden de deten­ción un 47%. El 41% de las per­sonas esta­ban inter­nas por situación admin­is­tra­ti­va irreg­u­lar. Úni­ca­mente un 4% esta­ba ingre­sa­do por res­olu­ción judicial.

La duración media del inter­namien­to ha sido de 32 días. Sólo en el 20% de los casos el inter­namien­to con­cluyó por expul­sión, lo que con­tradice la supues­ta final­i­dad de la insti­tu­ción. El resto de las per­sonas fueron pues­tas en lib­er­tad en España con orden de expul­sión, por lo que no les será posi­ble lle­var una vida nor­mal­iza­da y quedan en situación de extrema vulnerabilidad.

Fueron detenidas en la Comu­nidad de Madrid sólo el 14% de las per­sonas ingre­sadas. Al ser pues­tas en lib­er­tad en España, con orden de expul­sión, a las per­sonas de detenidas en otras comu­nidades no se les facil­i­taron medios para regre­sar a sus lugares de res­i­den­cia, en los que tienen arrai­go, famil­iares o amigos.

Se han detec­ta­do cua­tro repa­tria­ciones colec­ti­vas a Nige­ria y cua­tro a Sene­gal. Estas repa­tria­ciones en macrovue­los son pre­ocu­pantes tan­to por las condi­ciones en que se real­izan como por el incre­men­to de deten­ciones en las fechas pre­vias a su realización.

El informe señala las sigu­ientes conclusiones:

El inter­namien­to se pro­duce sin ten­er en cuen­ta las cir­cun­stan­cias per­son­ales o las posi­bil­i­dades reales de repa­triación, por imposi­bil­i­dad de doc­u­men­tar­la o fal­ta de con­ve­nio con el país de origen.

Las per­sonas inter­nas sufren una gran desin­for­ma­ción sobre la situación en que se encuentran.

La asis­ten­cia san­i­taria es defi­ciente y no está garan­ti­za­da 24 horas al día todos los días del año.

Tam­poco están garan­ti­zadas las necesi­dades bási­cas de ropa y alimentación.

No exis­ten sufi­cientes inter­pretes, por lo que algu­nas per­sonas se encuen­tran inco­mu­ni­cadas, con la difi­cul­tad que supone, por ejem­p­lo a efec­tos de aten­ción sanitaria.

La inac­tivi­dad en el Cen­tro con­tribuye a incre­men­tar la angus­tia y estrés de los inter­nos. Karibú ha recibido autor­ización para donar libros para for­mar una bib­liote­ca, pero no para orga­ni­zarla y ges­tionarla; por el con­trario, se han rec­haz­a­do prop­ues­tas para impar­tir clases de español o hac­er un aula informática.

Des­de Juven­tudes Social­is­tas de Cham­berí quer­e­mos difundir este informe y la labor real­iza­da por la Aso­ciación Karibu, Ami­gos del Pueblo Africano, ded­i­ca­dos a fines human­i­tar­ios, sin áni­mo de lucro.

@KaribuAsoc

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