SUBSAHARIANOS EN EL CIE DE MADRID

Se ha pre­sen­ta­do en la Agru­pación Social­ista de Cham­berí el informe SUBSAHARIANOS EN EL CIE DE MADRID, elab­o­ra­do por la aso­ciación KARIBU. El acto de pre­sentación, cel­e­bra­do el día 8 de octubre, estu­vo a car­go de Begoña San­tos y Car­men Echevar­ría, inte­grantes del grupo de vis­i­tas y coau­toras del informe.

Estos son algunos datos que recoge el documento:

En 2014 han pasa­do por el CIE de Madrid 683 per­sonas de ori­gen sub­sa­har­i­ano, una cifra infe­ri­or a las de años ante­ri­ores. Karibu ha vis­i­ta­do a 226, de las que úni­ca­mente una era mujer. Las per­sonas vis­i­tadas proce­den de 27 país­es difer­entes. Sene­gal, Mali y Nige­ria son las nacional­i­dades más representadas.

La duración media del inter­namien­to ha sido de 35 días, tiem­po de estancia que es supe­ri­or a la de las per­sonas orig­i­nar­ias de otros países.

Has solic­i­ta­do asi­lo 43 per­sonas, y el 32% de las solic­i­tudes ha sido admi­ti­do a trámite. En el CIE de Aluche las per­sonas solic­i­tantes de asi­lo no están sep­a­radas de las que no han solic­i­ta­do pro­tec­ción inter­na­cional. Los inter­nos no reciben infor­ma­ción sufi­ciente sobre la posi­bil­i­dad de solic­i­tar asi­lo y los cauces para hac­er­lo, en un idioma para ellos comprensible.

El por­centa­je de per­sonas recién lle­gadas es del 57%., en su may­or parte proce­dentes de Ceu­ta y Melil­la, de lo que se deduce que este cen­tro se está uti­lizan­do para recibir a las per­sonas trasladadas des­de las ciu­dades autóno­mas. Otro 40% son per­sonas en situación irreg­u­lar y el 2% de las per­sonas vis­i­tadas-cin­co casos-por expul­sión judi­cial .Solo el 8% de las per­sonas inter­nadas ha sido detenido en la Comu­nidad de Madrid.

Sola­mente ha sido expul­sa­do el 22% de las per­sonas vis­i­tadas. En con­tra­posi­ción a los datos ofi­ciales, el 74% de las per­sonas acom­pañadas fue puesto en lib­er­tad y el 22% expulsado.

El Reglamen­to no con­tem­pla recur­sos para que las per­sonas pues­tas en lib­er­tad puedan regre­sar a sus lugares de arrai­go o res­i­den­cia, por lo que las ONG han de dedicar parte de sus pre­supuestos a pagar esos gas­tos de transporte.

Se han pro­duci­do 8 vue­los colec­tivos de repa­triación a Mali, 7 a Sene­gal y 13 a Nige­ria. No sue­len recibirse que­jas por mal­os tratos en los vue­los com­er­ciales, pero si en los vue­los colec­tivos de deportación.

En mar­zo de 2014 fue aproba­do el Reglamen­to, sin  que se con­stat­en grandes mejo­ras prác­ti­cas. Con­tinúa dán­dose el inter­namien­to de for­ma abu­si­va de per­sonas que no pueden ser expul­sadas, por fal­ta de coop­eración de sus con­sula­dos  o emba­jadas o por pro­ced­er de un país en que su vida peligra, lo que con­traviene la final­i­dad del CIE.

Las condi­ciones de hab­it­abil­i­dad no son ade­cuadas. Pese a la baja ocu­pación, los inter­nos no lle­gan a ten­er el espa­cio mín­i­mo pre­scrito. Los ser­vi­cios san­i­tar­ios están sub­con­trata­dos con Clíni­ca Madrid, sin que se haya apli­ca­do aún el Reglamen­to en cuan­to a que el ser­vi­cio ha de estar bajo la respon­s­abil­i­dad de un médi­co de la Admin­is­tración Gen­er­al del Esta­do. No se ha estable­ci­do una enfer­mería para per­sonas que no pre­cisen hos­pi­tal­ización, pero sea nece­sario que están separadas.

En mar­zo de 2014 fue aproba­do el Reglamen­to, sin  que se con­stat­en grandes mejo­ras prác­ti­cas. Con­tinúa dán­dose el inter­namien­to de for­ma abu­si­va de per­sonas que no pueden ser expul­sadas, por fal­ta de coop­eración de sus con­sula­dos  o emba­jadas o por pro­ced­er de un país en que su vida peligra, lo que con­traviene la final­i­dad del CIE.

Las condi­ciones de hab­it­abil­i­dad no son ade­cuadas. Pese a la baja ocu­pación, los inter­nos no lle­gan a ten­er el espa­cio mín­i­mo pre­scrito. Los ser­vi­cios san­i­tar­ios están sub­con­trata­dos con Clíni­ca Madrid, sin que se haya apli­ca­do aún el Reglamen­to en cuan­to a que el ser­vi­cio ha de estar bajo la respon­s­abil­i­dad de un médi­co de la Admin­is­tración Gen­er­al del Esta­do. No se ha estable­ci­do una enfer­mería para per­sonas que no pre­cisen hos­pi­tal­ización, pero sea nece­sario que están separadas.

En mar­zo de 2014 fue aproba­do el Reglamen­to, sin  que se con­stat­en grandes mejo­ras prác­ti­cas. Con­tinúa dán­dose el inter­namien­to de for­ma abu­si­va de per­sonas que no pueden ser expul­sadas, por fal­ta de coop­eración de sus con­sula­dos  o emba­jadas o por pro­ced­er de un país en que su vida peligra, lo que con­traviene la final­i­dad del CIE.

Las condi­ciones de hab­it­abil­i­dad no son ade­cuadas. Pese a la baja ocu­pación, los inter­nos no lle­gan a ten­er el espa­cio mín­i­mo pre­scrito. Los ser­vi­cios san­i­tar­ios están sub­con­trata­dos con Clíni­ca Madrid, sin que se haya apli­ca­do aún el Reglamen­to en cuan­to a que el ser­vi­cio ha de estar bajo la respon­s­abil­i­dad de un médi­co de la Admin­is­tración Gen­er­al del Esta­do. No se ha estable­ci­do una enfer­mería para per­sonas que no pre­cisen hos­pi­tal­ización, pero sea nece­sario que están separadas.

Las comu­ni­ca­ciones se real­izan a través de una vit­ri­na que se abre sólo para facil­i­tar el salu­do; están lim­i­tadas a 30 min­u­tos, y en ver­a­no, una hora. Un dato pos­i­ti­vo: se han insta­l­a­do nuevas cab­i­nas de telé­fono. En 2014 no esta­ba autor­iza­do el uso de móvil o Inter­net; el uso de móvil está autor­iza­do des­de 1 de julio de 2015 por un auto judicial.

El 53% de las per­sonas vis­i­tadas desconoce el castel­lano; en caso de que, además, no hable inglés o francés, otro inter­no suele actu­ar como intér­prete, o se acude a un pro­gra­ma infor­máti­co de tra­duc­ción, con la impor­tan­cia que pre­sen­ta esta lim­itación del ser­vi­cio de inter­pretación en la aten­ción san­i­taria o jurídica.

No se cubren las necesi­dades de ropa y calza­do, recur­rién­dose a las ONG para que suplan esa caren­cia. La ali­mentación no es bue­na, pero como novedad pos­i­ti­va es de destacar que se atien­den las necesi­dades de los musul­manes durante el Ramadán.

No exis­ten activi­dades de ocio o formativas.

Abier­to el colo­quio, las inter­ven­ciones se refirieron, entre otras, a las sigu­ientes cuestiones:

La necesi­dad de exi­gen­cia de respon­s­abil­i­dades a quienes autori­cen abusos.

Las causas del incumplimiento‑o demo­ra en su implantación- del Reglamento.

El papel que deban desem­peñar las aso­cia­ciones de apoyo a la inmi­gración en la gestión de los cen­tros, y la necesi­dad de que sea el Esta­do quien asuma la respon­s­abil­i­dad, toda vez que no se tra­ta de cari­dad sino de derechos.

La inade­cuación de los CIES para los fines para los que fueron crea­d­os y que pre­tenden jus­ti­ficar su exis­ten­cia, puesto que el número de per­sonas expul­sadas des­de los mis­mos es insignif­i­cante en relación con el número de inmi­grantes en situación irreg­u­lar y el abu­so que se real­iza de la insti­tu­ción, al ingre­sar per­sonas que no pueden ser expulsadas.

Los mod­e­los alter­na­tivos que pudier­an implan­tarse para realizar la fun­ción que se supone que los CIES cumplen, con espe­cial ref­er­en­cia a la leg­is­lación de otros país­es europeos.

La rel­e­van­cia de los CIES para la aso­ciación de inmi­gración y delin­cuen­cia, con­tribuyen­do a crear ciu­dadanos de segun­da categoría.

Final­mente, la difi­cul­tad del papel que cor­re­sponde a las Emba­jadas en España de esta­dos africanos, a las que se pide que cer­ti­fiquen sin doc­u­mentación que lo acred­ite la nacional­i­dad de los detenidos, para facil­i­tar su expulsión.

Subsaharianos en el CIE de Aluche en 2013

La Aso­ciación Karibu ha pre­sen­ta­do en fecha 12 de junio el informe cor­re­spon­di­ente a 2013 sobre la situación de los sub­sa­har­i­anos en el CIE de Aluche. Este informe ha sido elab­o­ra­do con los datos obtenidos de las vis­i­tas efec­tu­adas por los vol­un­tar­ios de Caribú: 303 per­sonas vis­i­tadas en 2013, de las que la may­oría son hom­bres (91% frente a 9% de mujeres).

Algunos datos rel­e­vantes del informe:

Las per­sonas vis­i­tadas proce­den de 30 país­es de África, sien­do los más rep­re­sen­ta­dos Sene­gal, Mali y Nige­ria (56%); se ha apre­ci­a­do un incre­men­to de nacionales de Mali.

Un 40% de las per­sonas vis­i­tadas viv­en en España hace más de cin­co años, y un 10% más de diez años.

Se encon­tra­ba inter­no con orden de deten­ción un 47%. El 41% de las per­sonas esta­ban inter­nas por situación admin­is­tra­ti­va irreg­u­lar. Úni­ca­mente un 4% esta­ba ingre­sa­do por res­olu­ción judicial.

La duración media del inter­namien­to ha sido de 32 días. Sólo en el 20% de los casos el inter­namien­to con­cluyó por expul­sión, lo que con­tradice la supues­ta final­i­dad de la insti­tu­ción. El resto de las per­sonas fueron pues­tas en lib­er­tad en España con orden de expul­sión, por lo que no les será posi­ble lle­var una vida nor­mal­iza­da y quedan en situación de extrema vulnerabilidad.

Fueron detenidas en la Comu­nidad de Madrid sólo el 14% de las per­sonas ingre­sadas. Al ser pues­tas en lib­er­tad en España, con orden de expul­sión, a las per­sonas de detenidas en otras comu­nidades no se les facil­i­taron medios para regre­sar a sus lugares de res­i­den­cia, en los que tienen arrai­go, famil­iares o amigos.

Se han detec­ta­do cua­tro repa­tria­ciones colec­ti­vas a Nige­ria y cua­tro a Sene­gal. Estas repa­tria­ciones en macrovue­los son pre­ocu­pantes tan­to por las condi­ciones en que se real­izan como por el incre­men­to de deten­ciones en las fechas pre­vias a su realización.

El informe señala las sigu­ientes conclusiones:

El inter­namien­to se pro­duce sin ten­er en cuen­ta las cir­cun­stan­cias per­son­ales o las posi­bil­i­dades reales de repa­triación, por imposi­bil­i­dad de doc­u­men­tar­la o fal­ta de con­ve­nio con el país de origen.

Las per­sonas inter­nas sufren una gran desin­for­ma­ción sobre la situación en que se encuentran.

La asis­ten­cia san­i­taria es defi­ciente y no está garan­ti­za­da 24 horas al día todos los días del año.

Tam­poco están garan­ti­zadas las necesi­dades bási­cas de ropa y alimentación.

No exis­ten sufi­cientes inter­pretes, por lo que algu­nas per­sonas se encuen­tran inco­mu­ni­cadas, con la difi­cul­tad que supone, por ejem­p­lo a efec­tos de aten­ción sanitaria.

La inac­tivi­dad en el Cen­tro con­tribuye a incre­men­tar la angus­tia y estrés de los inter­nos. Karibú ha recibido autor­ización para donar libros para for­mar una bib­liote­ca, pero no para orga­ni­zarla y ges­tionarla; por el con­trario, se han rec­haz­a­do prop­ues­tas para impar­tir clases de español o hac­er un aula informática.

Des­de Juven­tudes Social­is­tas de Cham­berí quer­e­mos difundir este informe y la labor real­iza­da por la Aso­ciación Karibu, Ami­gos del Pueblo Africano, ded­i­ca­dos a fines human­i­tar­ios, sin áni­mo de lucro.

@KaribuAsoc