A Salinger que nos enseñó a ser libres.

Se va Salinger, ese escritor que tanta influencia ha tenido sobre tantos jóvenes que tenían encerrado un sentimiento de protesta en su interior. Se va el autor de una novela El Guardián entre el Centeno (The Catcher in the Rye) que marcó a una generación y que no ha dejado de marcar a las que siguieron, porque los valores que lleva en ella, son intemporales. Me he identificado durante muchos años interiormente con Holden Caulfield como seguramente os habrá pasado también a vosotros y es que es la creación de un personaje con los valores de la juventud, de la contestación, más cercana a la realidad con la que nunca más me he encontrado en la literatura. Hacen falta muchos Holden Caufield en la sociedad, para terminar con toda su hipocresía y con tantos y tantos prejuicios que tenemos.

Sin duda no hubiera protestado tanto cuando lo hice en el colegio, en la universidad, por mis derechos en el trabajo y políticamente, si no hubiera sido que porque tenía esos valores de la justicia dentro, pero también porque desde adolescente entendí que no se podía vivir sumiso de las rigideces que la sociedad mandaba. Y en esto contribuyeron libros como El guardián entre el Centeno que nos mandaba a los que estábamos predestinados a alzar la voz contra las injusticias, a no tener miedo a hacerlo.

La rebeldía nos dice el capitalismo que es mala porque genera tensiones sociales. Mentira, la rebeldía es la opción del ser humano para atreverse a cambiar los problemas del mundo. Y Salinger, desde la literatura, nos invitó a ser rebeldes y libres. Un homenaje desde aquí, un blog de jóvenes que aspiramos a cambiar desde nuestra rebeldía el mundo que nos rodea.

Extracto del blog de Ángel Martínez: La Revolución de las Ideas 2.0

Las Ruinas de Haití

Releyendo las páginas de los grandes diarios acerca de la catástrofe ocurrida en Haití, no es difícil encontrar diferentes culpables de lo ocurrido que van, desde las explicaciones más repetidas, como la inestabilidad política o el subdesarrollo económico, hasta las más desafortunadas, como la ofrecida por Pat Robertson, ex candidato a la Casa Blanca y telepredicador de la CBN, que defendió que la culpa del terremoto radicaba en el pacto que Haití hizo con el diablo para lograr su independencia.

Llama la atención sin embargo, que ningún medio de comunicación haya explicado detenidamente, por ejemplo, que  tras la llegada de Cristóbal Colón, la población de Haití pasó de medio millón de habitantes a tan solo 11.000 en apenas 30 años, lo que hubo de ser remediado mediante la importación masiva de miles de seres humanos traídos como esclavos desde las costas africanas. Es curioso también,  que no cuenten que siglos después, y tras pasar la colonia a manos francesas, los esclavos negros, influenciados por los aires revolucionarios llegados de la metrópoli, comenzaron una sublevación que sería contestada militarmente por Napoleón. Olvidan además, que tras una larga y devastadora guerra, y después de aceptar el pago de una indemnización de 150 millones de francos a los ex colonos franceses, (indemnización que tardaría en pagar más de 100 años y que equivaldría más o menos a 21.700 millones de dólares o lo que es lo mismo a 40 veces el presupuesto anual del gobierno antes del terremoto) los haitianos lograron su independencia aboliendo por vez primera la esclavitud en el continente, lo que provocó sin embargo, un rechazo generalizado en los demás estados americanos que sometieron al nuevo país a un cruel aislamiento. Tampoco dicen que posteriormente, y para poder seguir haciendo frente al pago de su “deuda”, Haití necesitó pedir prestado dinero al CITIBANK de Nueva York. Y que este, ante la continua falta de pago por parte de las autoridades haitianas no dudó en recurrir al ejército norteamericano en 1915, a fin de lograr el pago de las “letras atrasadas”. Por último no menciona nadie que la invasión de Haití por EE.UU.  se saldo con la conversión del Banco Nacional en una sucursal del CITIBANK, y que posteriormente se sucedieron numerosas dictaduras inestables apoyadas por occidente y otras tantas invasiones que hicieron de Haití el lugar que hasta hace poco conocíamos.

Por otro lado, y aunque podríamos profundizar aun más en la trágica historia de Haití, no querría cerrar estas líneas sin dedicar unas palabras a las políticas de desarrollo establecidas en Haití por el FMI en los últimos años, que al mismo tiempo que promovía sus conocidas recetas de “liberalización” de los servicios públicos, desarrolló una política agraria que alimento un circulo vicioso de la pobreza que se podría resumir básicamente en los siguientes puntos.

1º Concesión de préstamos para la adquisición de maquinaría procedente de los países desarrollados en aras de aumentar la producción agrícola.

2º Aumento de las tierras de monocultivo con la consiguiente expulsión de sus propietarios que se ven forzados a emigrar a la capital.

3º Aumento de la producción mundial de dicho monocultivo que conlleva una bajada del precio del mismo en el mercado agrícola internacional y por lo tanto menores ingresos para el país productor.

4º Este a su vez debe endeudarse nuevamente para aumentar la producción y así poder compensar la bajada de ingresos ante la acuciante necesidad de pagar los préstamos obtenidos previamente.

Después de todo quizás cabría corregir al Reverendo Robertson, diciendo que el error de Haití no fue pactar con el diablo, fue pactar con nosotros.

La sentencia contra la libertad.

dnn24122009img_0031_1En el 2009 hemos atendido insólitos a como el sistema judicial español nos regalaba algunos asuntos que ponen de manifiesto el deterioro que empieza a asolar en el sistema y que de no poner remedio se convertirá en una  grave lacra para la salud democrática del país. Por un lado tenemos a jueces que protegen a políticos corruptos, por otro lado  jueces que son querellados por intentar investigar los crímenes de la dictadura franquista y por último la grave decisión de limitar el principio de justicia universal.

Pero 2010 nos recibía con otro rotundo golpe, que pone de manifiesto el desvarío en que parece vivir actualmente el sistema judicial español. El juez de lo Penal de Madrid, Ricardo Rodríguez dictó penas de cárcel, un año y nueve meses, para los periodistas de la Cadena SER, Rodolfo Irago y Daniel Anido por publicar en la web de la cadena, los nombres de las personas que se habían afiliado de manera irregular al Partido Popular, vulnerando los propios estatutos de su partido, con el fin de desbancar a un dirigente afín a Alberto Ruiz Gallardón para sustituirlo por alguien cercano a las tesis de Esperanza Aguirre.

La sentencia es un atropello, porque pone de manifiesto como un magistrado puede hacer una interpretación tan nefasta y desafortunada del texto constitucional. En el artículo 20 de nuestra constitución, se recoge el derecho a comunicar libremente información veraz por cualquier medio de difusión, pero el criterio del Sr. Rodríguez es que internet  no es un medio de comunicación social “sino universal”.  Repetimos que la constitución habla de cualquier medio de difusión y ¿qué es internet sino el principal medio de difusión?

Por otro lado se vulnera también, el hecho de que la noticia sea veraz y que se haya obtenido mediante métodos diligentes, algo que el propio magistrado confirma en su sentencia. Lo confirma pero para él, eso carece de valor. Al margen del enorme impacto que tuvo el artículo sobre este tema del señor Cebrián, es sorprendente como la sociedad, empezando por los partidos políticos, ha permanecido impasible ante una clara violación de los principios constitucionales. La revelación de datos que hicieron Anido e Irago, la hicieron en el ejercicio de su profesión de periodistas y como profesionales de la información, su deber no es otro que el de sacar a la luz e informar a la ciudadanía de aquellos acontecimientos que vengan a torpedear nuestro sistema. Ambos están cumpliendo con su misión de servicio a la sociedad, y a cambio lo que se encuentran es una sentencia, que les puede llevar a la cárcel como si de malhechores de la peor calaña se tratase. Afortunadamente el hecho de que la pena sea inferior a dos años y que ninguno tiene antecedentes penales evitaría en principio que acabasen en prisión, pero eso no quita para que el mero hecho de considerarles culpables nos deba parecer un inmenso error. Esto si que es una patada contra la libertad.

La consecuencia de una sentencia como ésta puede ser que los periodistas, incluso los ciudadanos comunes, pierdan su libertad de expresión

Como estudiante de periodismo,el pesimismo que ahora me invade es enorme, me acechan las dudas de si en el futuro podré ejercer mi profesión con plena libertad. Estoy plenamente convencido de que un sistema con una justicia inoperante es una lacra para la democracia. Un sistema sin justicia no puede ser democrático, debemos reaccionar para que no se haga irremediable esa paulatina pérdida de sentido que tiene una justicia, que además de ser extremadamente lenta, ahora también actúa contra aquellos que mejor servicio pueden prestar a nuestro país. Pero hasta que la reacción tenga lugar, Anido, Irago o el Juez Garzón tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados, mientras que los corruptos y los criminales internacionales camparán tranquilos, sabedores de su impunidad.

¿Justicia o Injusticia Universal?

 

Se entiende, como principio de Justicia Universal, el que invoca un Estado con el fin de perseguir hechos cometidos por españoles o por extranjero, fuera del territorio nacional, cuando lesionan determinados bienes jurídicos reconocidos por toda la comunidad internacional. Bienes jurídicos, en cuya protección, la comunidad internacional se encuentra interesada, normalmente por su especial relación con la idea de “dignidad humana”. Es decir, que se presupone como fundamento, como legitimación de este principio, no el perseguir intereses o proteger bienes jurídicos de los ciudadanos de un Estado determinado, sino que son considerados por la comunidad internacional como dignos de protección. Es precisamente esta cuestión, la que ha sido olvidada por los parlamentarios españoles tras la reforma de la Justicia Universal llevada a cabo recientemente.

En España, el principio de Justicia Universal se encuentra regulado en el artículo 23, 4 de la Ley orgánica del Poder Judicial (LOPJ), que establece la competencia de la jurisdicción española para conocer de los hechos cometidos fuera del territorio que sean calificados, en base a la ley española, como alguno de los siguientes delitos: genocidio, terrorismo, piratería, falsificación de moneda extranjera, los relativos a la prostitución, tráfico ilegal de drogas psicotrópicas, los relativos a la mutilación genital y cualquier otro que según los tratados o convenios internacionales deba ser perseguido en España. Antes de la actual reforma, dicha regulación contemplaba el principio de Justicia Universal, tal como hemos dicho antes, es decir, con la intención de proteger intereses reconocidos por la comunidad internacional y no únicamente españoles, cuestión que ya fue examinada por el Tribunal Constitucional, que en la Sentencia 237/2005, de 26 de septiembre, anuló una decisión del Tribunal Supremo que ya pretendía exigir intereses españoles a la hora de invocar el principio. Nuestro Tribunal Constitucional, determinó que no es necesaria la existencia de intereses españoles para mantener la competencia extraterritorial llevando la contraria tanto a la resolución anterior del Tribunal Supremo, como a la actual situación jurídica de la Justicia Universal tras su reforma.

Sin embargo, pese a la Sentencia del Tribunal Constitucional y los importantes avances en materia de Justicia Universal que supusieron los procesos desarrollados desde la Audiencia Nacional (caso Scilingo, caso Pinochet, etc), los grupos parlamentarios mayoritarios han decidido limitar dicho principio (llegando tal vez a terminar con su razón de ser) añadiendo en el artículo 23, 4 de la LOPJ lo siguiente:

para que puedan conocer los Tribunales españoles de los anteriores delitos deberá quedar acreditado que sus presuntos responsables se encuentran en España o que existen víctimas de nacionalidad española, o constatarse algún vínculo de conexión relevante con España.

¿Qué ha llevado a los parlamentarios españoles a tomar esta decisión? Probablemente, han sido los problemas políticos y diplomáticos que han generado estos procesos, lo que ha llevado al Parlamento a recortar la Justicia Universal,  es decir, ha primado el pragmatismo sobre la “Justicia”. En mi opinión, estamos ante un asunto de gran relevancia, debido al poco o nulo poder que tienen los tribunales internacionales para juzgar los delitos de lesa humanidad que se cometen en el mundo. En mi modelo ideal de sociedad mundial, me gustaría que existiera un Tribunal Penal Internacional, que fuera competente para conocer de todos los delitos cometidos contra la humanidad en cualquier lugar del mundo, sin embargo, siendo realistas, los únicos avances en relación con la justicia en el mundo de los últimos años han venido de la aplicación del principio de Justicia Universal por parte de los tribunales nacionales.

En definitiva, si consideramos la situación de la justicia en el mundo como algo preocupante y si queremos acabar con la impunidad en el mundo, no podemos permitirnos dar un paso atrás limitando el principio de Justicia Universal de esta forma.

Tomás Gómez: “Es posible ganar en la Comunidad de Madrid en el 2011”

Hoy han estado Tomás Gómez y David Lucas en la Agrupación celebrando el principio del 2010 en un Acto  de carácter festivo, entre vinos y algún pincho de tortilla. El mensaje que nos ha dejado el proximo Presidente de la Comunidad ha sido claro  y venía a decir lo siguiente:

Los medios de comunicación no nos van a ayudar a ganar. Tenemos que ser nosotros los que digamos a la ciudadanía cual es nuestro programa y para qué queremos gobernar. Debemos ganar la calle y acercarnos al ciudadano para escucharle.  La derecha y los medios de comunicación afines quieren hacer creer que nunca  perderán la CAM, pero mienten. Las estadísticas dicen que cada vez están perdiendo más votos y que ya no tienen la mayoria absoluta. Es posible ganar en la Comunidad de Madrid en 2011.

Puede contar con las Juventudes de Chamberí para conseguirlo.